by Laura Rojas
los peces raramente se mezclan
en el suelo
quien sacude el peso de las redes
se convierte en agitador
de huracanes
pone el cuerpo al sol
y lanza al mar lo que no tiene
mira quieto el ruido de las olas
para distinguir cuál
es el peso,
roce acuoso de la espera
hay una sección fija en
la costilla doblada
salpican las costras
y arde tres veces
cuantos más años se tienen.
Es sol que irradia y atraviesa
la costilla más débil
tarde o temprano es lava que viene.
Es posible esquivar su movimiento.
El ojo habla en ceguera
el león mira sin llamarlo.
Es advertencia para quien no espera,
quien no espera, no recibe.
Fortuna en tailandés
es la palabra que más brilla,