Invitación cordial

by Alberto Pocasangre

Invitación cordial

Si trae usted pan, venga.
No sólo traiga lástima
y palabras bondadosas y de ánimo
que esas dejan de ser útiles
de tanto oírlas.
Traiga pan, porque aquí hay un hambre.
Traiga pan, porque esta hambre es de todos.
Es suya también. Es mía. Es nuestra.
Es el hambre nuestra de cada día.
A ver, diga conmigo: estoy hambriento.

Acá, en Puerto Príncipe, en San Salvador
en Managua, en San Pedro Sula,
en Lima, en Guayaquil,
en Bariloche, en Antioquia…
es un hambre de millones.
Un hambre histórica.
Histérica.
No venga solo, traiga pan.
Y mejor aún, traiga trabajo, políticos honestos,
policías ídem, recursos para escuelas,
pero hágalo con respeto no para ganar un voto en la ONU
o para que lo apoyemos en sus guerras expansivas.

Así que si viene, traiga.
Porque acá hay una violencia
y un hambre
y un luto
y un odio fermentado
que no sana,
por más quinina, anuncios y yodo
por más aspirinas, anticonceptivos y bombas
que nos han tirado.
Tan displicentes, aburridos tal vez del juego
de vernos morir.
A pesar de todo el afán y esfuerzo
que ponen en borrar nuestros mapas
y convencernos en usar tal o cual jeans
o beber esta u otra gaseosa
la cosa sigue igual.

Deje de vernos como curiosidades antropológicas
o fenómenos históricos
si quiere ayudar, ayude
pero no imponga. Y si no puede así
mejor déjenos solitos en nuestra mierda
porque solitos la hicimos y ya veremos cómo
salimos. O nos ahogamos. O nos la tragamos.

Sabemos que ustedes fueron cómplices
en hacernos dependientes
de la marihuana de su ayuda.
Por eso hoy que venga, traiga algo más útil
menos arrogante en igualdad de condiciones,
si no, no venga. Mejor.
Solos podemos juzgar y ahorcar a los secuaces
que se aliaron con el hambre y la peste.

Porque no se olvide usted — y ellos —
que seguimos aquí.
A pesar de los golpes, de las recesiones,
de los desempleos, del Covid, de la violencia,
de los niños asesinados, de las familias masacradas,
de los padres destripados por los trenes fronterizos,
de los maestros desaparecidos, del Señor Trump,
del Señor Maduro, de los cárteles, de la sobrepoblación,
de los ladrones de derecha y de los ladrones de izquierda,
seguimos aquí. Con hambre. Con ira.


Alberto Pocasangre (El Salvador). Soy escritor y docente. Escribo para todas las edades, especialmente narrativa; pero también he incursionado en poesía y teatro. Tengo más de 30 libros publicados y la bendición de aparecer en antologías en varios países de América y Europa. Me han traducido al inglés, francés, italiano y alemán. También he recibido algunos premios. Sin embargo, el mejor premio es saber que cuando alguien me lee, la Literatura nos hace darnos la mano.